Jueves, Septiembre 29, 2022
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El país que huye

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“Podría sospecharse que es en el micro cuento donde mejor se expresa el estilo de Denise Fresard. Este género se aviene bien con dos procedimientos narrativos que caracterizan su escritura: la condensación y la intensidad, así como cierta capacidad para convocar en los enunciados constantes y crecientes referencialidades, activadas en el terreno de lo implícito. Tal vez si los textos se alargaran más de la cuenta se desfigurarían tales potenciales estéticos, se perdería otra característica que aquí se observa: el contrapunto muy bien logrado entre los segmentos narrativos y descriptivos: aquello que le otorga ritmo a los relatos y un particular fraseo.

En estos cuentos se observan posicionamientos filosóficos y psicológicos. Un desplazamiento del saber de la literatura a otros saberes; no saberes opuestos:
sino que uno parece trabajar dentro de los otros. En este caso lo filosófico trabaja desde dentro de lo literario. La literatura implica lo otro que la hace posible.
A pesar que en estos cuentos existen diversos núcleos de significación, hay en sordina algo que los une, una especie de matriz de sentido que opera como un surtidor de significaciones.
Se está ante una escritura no solo autoconsciente sino también inteligente. Esta inteligencia se visualiza, por ejemplo, en la forma como procesa intertextos literarios (desde el Quijote, la Odisea, el cuento de la Caperucita Roja, etc.) para hacer lo que según Foucault había que hacer con los textos de Nietzche: hacerlos chirrear.
Surgen así los dobleces de los relatos -intertextos- y aparece lo que estos no pudieron decir en su momento de producción, es decir lo latente que ahora se hace palpable gracias a procedimientos de construcción que privilegian la operatividad de constantes puestas en abismo (de pronto los textos se orientan por derroteros impredecibles desde una lectura unívoca)
Esto ocurre, entre otras razones, porque en el plano narrativo es tan relevante lo manifiesto como lo latente, lo que no está en la superficie del texto, pero que disloca permanentemente lo expuesto en el primer nivel.
en varios cuentos se observan atmósferas que tienden a desvanecerse.
En este sentido es particularmente productiva en términos simbólicos la dualidad sueño/ realidad. El discurso boicoteará permanentemente dicha línea divisoria. No se trata aquí de oposiciones binarias, sino de diversas formas de acceder a la experiencia de la subjetividad. Es muy borgeana la manera de aparecer de los diversos niveles de sueños. Ello desarticula cualquier lógica inferencial del sustrato lógico conceptual. El sujeto puede ser soñado ahora por eso que desea conseguir (como en Cazador de osos). En La quimera de un tesoro, por ejemplo, surge la interrogante acerca de qué es lo real. (Recordar el título de una obra de Margarita Aguirre: Doy por vivido todo lo soñado). También está reivindicado el saber de la magia (Algo de Rimbaud y lo relativo a la alquimia de la palabra poética). Por lo mismo entre lo real y lo irreal prevalece en estos cuentos la experiencia de lo superreal. No se configura un tipo de mímesis realista. Lo que hay es la constatación del poder de la palabra para crear universos autónomos, que se regulan desde su particular legalidad.
Lo privilegiado en este proceso es sin duda la valoración de la esfera subjetiva y la capacidad de la imaginación. (El día después). Es finalmente el espesor de la subjetividad lo que le da identidad al sujeto.
A nivel del discurso se realiza una crítica a la pobreza de la experiencia contemporánea, a la capitalización del deseo y a diversos “virus” en lo que se anula la capacidad de misterio de los seres humanos.
Es relevante en estos cuento el tema del otro, la alteridad la supervivencia en el otro, por el otro. El Otro puede dar la energía, el sentido, la vitalidad, (Jesús Fernández, torero)
Conceptos como el vivir y el morir se complejizan: vivir es más que estar vivo y morir es más que estar muerto. Morir es también, por ejemplo, sentir una soledad profunda.
El otro deviene en un intento por comprender esa ausencia. Ser en el otro, habitar en el otro, ser el otro según Rimbaud (Amor parásito)
También aparece el otro como algo no acabado, ni definitivo en la percepción del sujeto. Como un fenómeno de desidentificación, una identidad porosa, la indeterminación del sujeto (Clon)
La reflexión sobre el otro es también una reflexión sobre el sí mismo. Relación conflictiva con el “sí mismo”, a partir de un desconocimiento de sí. El drama de no poder conocerse. Conciencia de la no coincidencia entre uno y uno mismo.
La precisión que se observa en estos cuentos no viene dado por lo conceptual sino por la precisión de la imagen. Algunos de estos cuentos poseen diversas capas de sentidos.
Cuentos con finales abiertos es una de las características interesantes respecto a la manera de estructurar los finales. La sensación que queda es que terminan justo donde deben terminar. ¿Y cuándo es ese momento? Tal vez no tiene que ver solo con una resolución de una minitrama, sino con el momento en que el lector queda suspendido en un estado de lectura donde la polivalencia de los textos no permite que ningún sentido potencial pueda quedar fijado.
Estos cuentos, postulan a un lector modelo bastante exigido debido al tipo de competencias a las que apelan los textos, cierta indeterminación y el llenado de vacíos por parte del lector. El lector es así, convocado a entrar en el juego interpretativo y a realizar una lectura más bien sintomática que una lectura unívoca, una lectura que potencie la dimensión metafórica.
Resalta de esta manera la dimensión retórica del lenguaje, que tensiona el nivel conceptual. Esta dimensión hace que surja en el relato narrativo un lenguaje constantemente desviado. A partir de esta dimensión estos textos subvierten las leyes de la lógica y surge así la densidad connotativa.
En estos cuentos, el diseño retórico inscrito en la textualidad hace imposible decidir, ni por procedimientos gramaticales o lingüísticos cuál significado prevalece: si el literal o el figurado.
Por lo tanto estamos antes textos que promueven una lectura retórica: una lectura consecuente a la vocación de los textos por no anclar en un significado estable.
Mis felicitaciones sinceras por el estupendo trabajo narrativo de Denise Fresard.

Cristián Montes Capó, Profesor de Literatura de la Universidad de Chile

Ficha Técnica:

Autora: Denise Fresard

Editorial: Simplemente Editores

Año: 2014

Precio: $ 7.000.-

ISBN: 978-956-886-526-9

Lo encuentras en:

– Librería LEA+ Centro Cultural Gabriela Mistral GAM. 

– Página Web: http://www.simplementeeditores.cl 

 

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