Tilsa Otta: «Tengo un amor profundo por el amor»
Desde pequeña, esta artista escribe poesía. Formó una banda de pop compuesta por dos integrantes y es parte de la editorial chilena Cuneta, donde publica su interesante poemario La vida ya superó a la escritura. En el libro aborda diversos temas que llaman la atención: naturaleza, internet, el concepto del cuerpo y del amor. Te invitamos a leer la entrevista de esta multifacética creadora.
¿Nos puedes contar sobre ti y cómo llegaste a Cuneta?
Mi nombre es Tilsa Anahí Otta Vildoso. Nací en Lima, de padres sociólogos. Dicen que soy una leo rara porque no me gusta ser el centro de atención. Tuve ansiedad social en una época, sueños recurrentes sobre una vida pasada y muchas ideas. Escribo poesía desde la adolescencia; luego seguí con narrativa, notas sobre arte y cultura, y guiones. Al salir del colegio fui mochilera solitaria y también formé parte de una banda pop de dos integrantes. Estudié cine y realicé muchos cortos de bajo presupuesto. Me enamoré de la Ciudad de México y aquí vivo, aunque también paso mucho tiempo en Lima. Allá conocí a Galo; me contactó porque me había leído y quería invitarme a ser parte de Cuneta. Acepté con entusiasmo. Un año más tarde presentaba la edición chilena de La vida ya superó a la escritura en La Furia.
¿Cuál fue tu inspiración al escribir La vida ya superó a la escritura?
Los días y las noches, la euforia de estar viva, la sensación de vacío, el reguetón, los cinco sentidos y los otros no contados, internet y sus redes, las palabras y sus formas, dios, mi exnovia, la distancia, el sol, el deseo, lxs amantes, los estados alterados y los problemas del mundo, entre otros.
¿Qué simboliza para ti el concepto de «cuerpo» y «placer»?
Prefiero referirme al cuerpo y al placer humana y llanamente. El cuerpo es un lugar increíble donde pasan muchas cosas todo el tiempo y al mismo tiempo. Circulan sustancias que son procesadas y aprovechadas, viajan fluidos de un lado a otro, se encienden chispas y atraviesan sensaciones, ideas y sentimientos; muchas sustancias espirituosas conviven sin estrellarse. A la vez, es suave por fuera y amable al tacto. El cuerpo me encanta porque es como mis personas favoritas: complejo por dentro y sencillo de trato. El cuerpo es, pues, inspiración, un medio, un amigo querido y una responsabilidad. El placer es celebración de los sentidos y del cuerpo, comunión divina con el otrx y con nuestra propia naturaleza sensual. También es alivio contra la crueldad del mundo y un espacio seguro.
Los astros y la naturaleza juegan en tus poemas de manera muy natural, ¿por qué?
En el caso de los astros, me gusta pensar que estamos más cerca de lo que creemos; son tan misteriosos y fascinantes. Como el principio hermético de correspondencia sugiere, hay una propensión a espejarnos en el cielo, a encontrarnos en otras dimensiones en inmensa armonía. El sol, en particular, es uno de mis dioses, por las mismas razones por las que lo fue para los antiguos peruanos. Respecto a la naturaleza, es lo más bello y poderoso, la más grande maestra y la fuente principal de las metáforas. Aprovecho para saludar al mar.
¿Por qué piensas que tienes una obsesión con el amor?
En realidad, no es una obsesión; tengo un amor profundo por el amor. Porque lo merece, es luz natural que mejora y embellece nuestras estancias interiores. Él me ama también, así como a todo.
6. ¿Dónde podemos encontrar el libro?
Me dicen que en todas las librerías de Chile y en la web de Editorial Cuneta. También pueden encontrar la edición mexicana (Juan Malasuerte) de este libro en México y Lima; la boliviana (Nuevos Clásicos) en Bolivia; y la edición argentina (Caleta Olivia) en librerías de Argentina. Desde noviembre estará disponible en España gracias a Editorial Liliputienses.