Democracia orgásmica: un (e)estado poético sexual
Por Víctor Munita-Fritis
Atacama, Chile, mayo de 2026.
Preámbulo:
Publicado en septiembre de 2023 en Buenos Aires, este poemario se erige como un canto insumiso a la libertad sexual y al empoderamiento. A través de sus versos, Balboa convoca a una «revolución y no a una re-evolución», una revuelta que emerge desde la apropiación visceral del cuerpo y la libido. La obra desafía abiertamente las imposiciones sociales, eclesiásticas y culturales que históricamente han domesticado y reprimido el placer de las mujeres. No hago un juicio pleno de lo que pienso personalmente, solo intento descifrar este objeto literario hecho por las propias manos de la autora Nicolle Balboa conocida con ExTinta Balboa.
El concepto de «Orgásmica»: Un derecho fundamental en disputa:
El término «Orgásmica», acuñado con precisión por Rosa Rodríguez Cantero en el prólogo, no es un mero adorno en la portada; es la columna vertebral del poemario. Representa la visión de un mundo donde el deseo y la emancipación de los cuerpos no son aspiraciones lejanas, sino derechos inherentes que exigen ser habitados plenamente. La autora proclama el orgasmo como un Jderecho humano fundamental» en el territorio de las utopías y la literatura, despojándolo de la culpa y elevándolo a una expresión de autenticidad vital.
Aquí brota la urgencia de una sospecha: si el derecho al deseo y al sentir no se ejerce desde la soberanía personal —ya sea en la complicidad de un encuentro o en la sagrada soledad—, ¿significa que estamos cediendo la soberanía de un derecho fundamental a la validación de una entidad externa? La confusión suele nacer de la sutil frontera que traza Rodríguez Cantero al definir «orgásmica» como un estado (con minúscula), a diferencia del Estado (con mayúscula) que designa a la maquinaria institucional y nacional.
Esto nos advierte que el estado al que apela el libro es, más bien, el «instante», la «trinchera íntima» o la «determinación personal» del ser humano para experimentar el goce, desmarcándose de las regulaciones de una Carta Magna o las leyes de un parlamento.
En este escenario, la libertad sexual y el empoderamiento que late en el poemario avanzan a contracorriente de las formalidades legales; no esperan un decreto para existir. Se presenta, entonces, como un deber individual, un estado personal que recae en la responsabilidad indómita del individuo sobre su propio territorio carnal.
La poesía de Balboa se caracteriza por un lenguaje directo, explícito y profundamente metafórico. No hay temor en nombrar el placer, la geografía de la carne y el erotismo a través de una palabra que es, a la vez, visceral y lírica. El tono es de una frontalidad militante que fractura las narrativas moralistas y pseudorreligiosas que por siglos condenaron el amor carnal.
Una zona crucial del volumen es «Las Hetairas», un emotivo y combativo homenaje a las poetas eróticas latinoamericanas y a aquellas mujeres de la antigua Grecia. Balboa las rescata como pioneras de la palabra proscrita; mujeres de notable influencia política e intelectual que, al igual que las creadoras contemporáneas, resistieron a un sistema diseñado para silenciarlas. Esta sección subraya la continuidad histórica de una huelga femenina por la expresión de su sexualidad.
En este diálogo de fuegos y cuerpos, la propuesta de Balboa no está sola; trenza complicidades con voces fundamentales de la literatura erótica y feminista. Dialoga con la sensualidad directa y de liberación política de Gioconda Belli, con el desparpajo y la celebración del deseo de Ana Rossetti, y con la exposición íntima y sin tapujos de Piedad Bonnett.
Hay también líneas de ruptura que rozan la transgresión dolorosa de Alejandra Pizarnik y la audacia de Alfonsina Storni, quien ya en las primeras décadas del siglo XX desafiaba al patriarcado desde el poema. Asimismo, este manifiesto reverbera con el trasfondo político del «erotismo como poder» de Audre Lorde, la radicalidad de Valerie Solanas y las bases teóricas de Simone de Beauvoir.
Textos destacados
De «Peregrina de Placer»: «Soy la peregrina que camina sin prisa por los senderos de mi propia piel. Cada curva, un mapa, cada lunar, un faro que me guía hacia el abismo de mi goce».
De «Diosa»: «En mi vientre habita una diosa salvaje, con cabellos de fuego y ojos de obsidiana. Ella danza con el viento, ríe con la lluvia, y su placer es un trueno que estremece la tierra».
De «Confesión»: «Confieso que mi cuerpo es un templo profano, donde los dioses del deseo hacen su morada. No hay pecado en el ardor, ni culpa en el roce, solo la bendición de ser mujer, y amada».
De «Manifiesto»: «Declaro mi cuerpo mi territorio sagrado, sin fronteras, sin juicios, sin cadenas. Lo habito con amor, con goce, con furia, porque mi placer es mi bandera, mi victoria».
De «Compañero» «Eres el espejo donde me encuentro plena, el cómplice de mis suspiros y mis gritos. En tus brazos, la democracia orgásmica se hace carne, un pacto de piel, de almas, de infinitos».
Democracia Orgásmica nos arroja un mensaje de autoafirmación urgente, como la necesidad de habitar «la cuerpa» con amor y furia, reconociendo al erotismo como una pulsión vital y sanadora. La autora busca democratizar el placer y dinamitar las imposiciones culturales instaladas sobre la sexualidad.
La obra plantea un dilema: ¿es factible alcanzar la plena autonomía en un entorno mercantil que dicta normas cosméticas y morales sobre el sexo, alejándolo de su esencia? Ante esto, la poesía se presenta como un refugio necesario que posibilita tales interrogantes, abriendo grietas en el orden establecido frente al control del Estado y su discurso oficial.
Víctor Munita-Fritis, Atacama, Chile, 1980. Ha participado en ferias y encuentros literarios en España, Francia, Bélgica, México y Perú. Es autor de México, Paisaje de Copiapó (TC,2021), el poemario Libro de Asistencia (UANL,2024) y Yo, entre todas las mujeres (Cinosargo, 2010; Emergencia Narrativa, 2013; Mago Ed., 2020), Un síndrome mesiánico y otras fuentes documentales de Franco Romero Román (Borde Libre, 2024), Zona de sacrificios (Manofalsa, 2025) . Ha recibido dos veces la Beca de Creación Literaria de Chile (2017, 2024), Beca de Artista Destacado (2020, 2022, 2026), la Beca de Narrativa Breve en Cultura de Jalisco (2023), Premio al Mejor Libro de Poesía de Fútbol Chileno de la Fundación IHE (2018) y la Medalla Pedro León Gallo del Gob. Regional (2023), Premio Trayectoria Artística de Atacama (2025).