Enrique Winter reúne 25 años de poesía en su nueva antología «Afuera»
El poeta chileno publica con MAGO Editores una selección de poemas escritos durante un cuarto de siglo, incluyendo textos publicados e inéditos que permiten recorrer la evolución de su obra y sus distintas aproximaciones al lenguaje.
El escritor y poeta chileno Enrique Winter presenta Afuera, su primera antología santiaguina, un volumen que reúne poemas compuestos durante 25 años y que son presentados en orden cronológico, desde sus primeros trabajos hasta textos inéditos escritos recientemente en Colonia.
Publicado por MAGO Editores, el libro surge también del interés por volver a poner a disposición en Chile una parte importante de la obra de Winter, cuyos poemarios han circulado durante la última década principalmente fuera del país. La antología reúne así distintas etapas de una trayectoria desarrollada entre Chile, Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. La selección permite observar las transformaciones de una escritura marcada por la exploración del lenguaje, la relación con la naturaleza y el paisaje, la oralidad y el uso del espacio de la página. A lo largo de los poemas aparecen además aproximaciones a lo familiar, lo político y lo erótico, en diálogo con los cambios sociales y culturales experimentados durante este período.
Winter es autor de los poemarios Atar las naves, Rascacielos, Guía de despacho y Lengua de señas, además de las novelas Las bolsas de basura y Sobre nosotros callaremos, el ensayo Una poética por otros medios y otros trabajos realizados en colaboración con autores y músicos. Su obra ha sido publicada en una treintena de libros, trece países y cuatro idiomas, y forma parte de numerosas antologías internacionales. También ha desarrollado una importante labor como traductor de autores como Emily Dickinson, Philip Larkin, Susan Howe y Charles Bernstein, entre otros. Su trayectoria ha sido reconocida con premios como el Víctor Jara, Nacional de Poesía y Cuento Joven, Pablo de Rokha, Goodmorning Menagerie en Estados Unidos y Anna Seghers en Alemania, este último otorgado por el conjunto de su obra.
Con Afuera, Winter propone ahora una lectura retrospectiva de su propia poesía, pero también una nueva forma de aproximarse a ella: no como una suma de libros independientes, sino como un recorrido donde los poemas dialogan entre sí y permiten reconocer la evolución de una voz poética a lo largo de 25 años.
Rescatar los versos que ahora me parecen sensibles para los demás fue produciendo otra trama y otros énfasis”
Cómo nace el proyecto de este libro y qué motivación o búsqueda personal dio origen a su escritura?
«Max González me pidió un libro para MAGO y yo recién había entregado el de poemas inéditos que escribí estos años en Colonia, pero también venía de publicar las antologías Arte contemporáneo en Zaragoza y De los pelícanos cucharas en Tegucigalpa. Rumiaba la tensión entre ambas selecciones y empezaron a provocarme algunos poemas que no incluí en ellas. Me di cuenta, además, que hace una década que la mayoría de mis libros de poesía no estaban disponibles en Chile y que tenía sentido reducir tantos desvíos a este recorrido único que pudiera reencontrarme con quienes me habían leído alguna vez e invitara a quienes no.
En lo personal, estaba en una situación de evaluar lo hecho, dudaba de la posible intervención de estos poemas en el presente, lo que me convenció de releer algunas zonas mientras anímicamente lo dificultaba, pero creo que a la larga agudizó una propuesta que dialoga con las transformaciones que tuvieron entre sí esta vida y esta poética».
El orden temporal es también uno estético”
¿De qué manera esta obra marca una evolución o hito respecto a tu trabajo literario anterior?
«Aquí se puede participar orgánicamente de la música que fue creando al sujeto de los poemas, algo así como el proceso de afinación de una voz ronca. Cuando he pensado mis otros libros, luego de que su escritura estuviera avanzada, lo hice de forma independiente del resto de mi producción. Tomé decisiones estéticas que regían la edición de cada libro, desde el tono hasta el uso del espacio en blanco. Rescatar los versos que ahora me parecen sensibles para los demás fue produciendo otra trama y otros énfasis. Con la invención de un pasado y de un futuro, siento que Afuera goza de la perspectiva necesaria para acompañar las vivencias que detonaron lo que luego el movimiento de las palabras dijo por su cuenta.
Creo que este libro descorre un poco el collage de mis poemas sobre el contexto histórico más duro. El orden temporal es también uno estético que va desde la intuición romántica a una denuncia más clara, para luego dar con la soltura barroca, interpelada por un ensayo.
Está en sonetos, eso sí: es un fragmento de Una poética por otros medios que cuestiona este libro desde adentro antes de desplegarlo en poemas orales y fragmentarios en torno a la revuelta social y la paternidad. Los inéditos del final pueden ser una síntesis fluida del libro o quizás la contradicción vital que permite cerrarlo y atender a lo que está Afuera, más a la deriva que antes».