En abril de 2019, los historiadores cubanos René Villaboy Zaldívar y Sergio Guerra Vilaboy recibieron el encargo, por parte de la revista digital Informe Fracto, de redactar textos cortos sobre la historia de América Latina. En 2022, los artículos son reunidos en un libro por el salvadoreño Equipo Maíz en 2022; un año más tarde, la editorial A89 publica el texto para los lectores chilenos.
La obra de 232 páginas y cinco capítulos, a diferencia de textos académicos, tiene un estilo muy acorde con la escritura para medios digitales, donde los párrafos más cortos agiliza la lectura para mayor comprensión de personas no cercanas a las temáticas de las investigaciones historiográficas.
Un aspecto a destacar del libro es que en su esfuerzo por mostrar un panorama general de la historia latinoamericana enfatiza las luchas por la libertad, considerando como preámbulos a los procesos emancipatorios tanto a los escapes de los esclavos hacia los quilombos como a las revueltas capitaneadas en el siglo XVIII por Tupac Amaru II y Tupac Katari y a los procesos juntistas realizados en La Paz y en Buenos Aires, realizadas para llenar el vacío de poder que la invasión napoleónica a España dejó tanto en la península como en las colonias.
Cabe señalar que Villaboy no sólo narra los hechos históricos, sino también se encarga de analizar el por qué tuvieron éxito o fracaso, señalando que, en muchas ocasiones, el fracaso momentáneo de la lucha emancipatoria de la América hispana y de muchas de los movimientos encaminados a adquirir Justicia Social no sólo se debieron a derrotas militares, sino a que enfrentaron la oposición de una oligarquía que veía como las propuestas dadas por algunos líderes como el boliviano Murillo, los venezolanos Bolívar y Ezequiel Zamora iban en contra de sus intereses económicos y sociales.
Sobre esta materia, el texto de Villaboy hace una progresión lineal hacia el siglo XX, donde la guerra fría hace que los sectores oligárquicos y las Fuerzas Armadas cuenten con el respaldo de la Casa Blanca en su enfrentamiento con un enemigo interno conformado por sindicalistas, partidos políticos de izquierda u opositores que vienen de la clase media como las dominicanas hermanas Mirabal, más conocidas como las Mariposas, o del clero representado por monseñor Romero de El Salvador; las consecuencias de este proceso siguen vivas en cada rincón de América Latina en la figura del detenido desaparecido.
Mención aparte tiene el capítulo cuarto, dedicado a la cultura de un continente de realidades tan variadas como lo es América, donde el autor muestra cómo la Historia ha influenciado las artes, ejemplificando lo anterior en películas como Inocencia sobre una ejecución que conmocionó a la sociedad cubana de fines del siglo XIX o el trabajo hecho por la Fundación Maíz para incorporar a la discusión histórica salvadoreña a la temática social y de género a la tradicional interpretación centrada en personajes políticos y militares.




