A mediados de abril la escritora Magdalena Cueto lanzó su primer poemario llamado Incendio, publicado por Lagar Ediciones. Este libro tiene, para ella, un significado importante: una especie de fuego en el corazón que se siente en cada palabra o frase. Para ella escribir es liberar y canalizar emociones. Te invitamos a leer la entrevista.
Magdalena, ¿nos puedes contar sobre ti?
Soy una escritora chileno-española de 28 años. Soy periodista de profesión, cuento con algunos posgrados en Comunicaciones y actualmente estoy cursando mi segunda carrera, Psicología en la Universidad Andrés Bello.
El pasado 18 de abril de este 2026 salió a la venta mi primer poemario, Incendio, publicado por Lagar Editores, una obra muy importante e íntima para mí. Escribo poesía desde la adolescencia, y mi primera aparición literaria profesional fue en la antología poética femenina El cuerpo es mudo, el cuerpo es carne, de Bonsai de Papel Ediciones (2025).
¿Qué significa para ti el título de tu poemario, Incendio?
Desde que comencé a escribir el poemario, tuve la certeza de que su nombre sería Incendio, y esto por una razón muy específica: al escribir poesía experimento una sensación que solo puedo describir como fuego en el corazón. No sabría cómo expresarlo de otra manera. Quizás se asemeja, aunque sea levemente, a la «transverberación» que describían algunas monjas y místicas en sus visiones divinas, como Santa Teresa de Jesús, por ejemplo.
Asimismo, todo el libro se articula en torno al fuego y a una pasión desbordante, cada poema contiene alguna referencia a lo que, en términos simbólicos, constituye un incendio. Durante el proceso de escritura, la imagen del corazón en llamas, que está en la portada del libro, se me aparecía de manera constante en la mente, como una figuración que, en última instancia, reconozco como mi propio corazón.
¿Qué mensaje buscas al momento de escribir?, ¿cuál es el motivo a la hora de escribir tus poemas?
Para mí, la escritura constituye un proceso de liberación y catarsis; de ahí que mi estilo sea marcadamente confesional. Es el medio a través del cual canalizo mis emociones, pero también el espacio donde mi mente elabora y resignifica recuerdos y experiencias complejas e intensas. En ese sentido, considero que una de las dimensiones más valiosas de la escritura radica en su potencia para sanar y liberar, en su cualidad profundamente terapéutica.
Aunque, con mi libro Incendio no solo busco una expresión personal, sino que también propiciar una experiencia en el lector, que quien se acerque al texto pueda identificarse, conmoverse o, al menos, verse interpelado por alguna emoción. La posibilidad de transmitir sentimientos e ideas mediante la palabra escrita me parece algo increíble e indescriptible.
¿En qué te inspiras?
Creo que, principalmente, me inspiran mis emociones más intensas, como el amor, la melancolía y la furia; esas son mis tres musas principales. Pero, también la música y el arte son una gran fuente de inspiración. Durante los dos años en que escribí Incendio, me vi muy influenciada por la música de Gustavo Cerati, Lana Del Rey y Jeff Buckley; sin duda, fueron una gran ayuda a la hora de escribir. También me inspiré mucho al leer a Sylvia Plath y Anne Sexton. Ellas fueron como mis profesoras de poesía. Aprendo mucho cada vez que las leo, porque me parece que son unas genias.
¿Cómo ha sido ser editada bajo Lagar?
Ha sido una bella experiencia trabajar con Lagar Editores. Agradezco mucho a mi editora, Gabriela, quien me leyó y creyó en mí y en mi proyecto poético desde un principio. Además, estoy muy feliz y agradecida por el hermoso y elegante evento de lanzamiento que organizó el pasado 18 de abril en la Casa del Escritor de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH). Creo que Lagar se distingue por su sello de calidad en el trabajo con sus autores, así como por su elegancia, atención al detalle, pasión y profesionalismo.
En el poemario repites palabras como: huesos, placer, amor, incendio…¿qué significan para ti?
Creo que esas palabras aparecen de manera bastante orgánica, casi inconsciente, pero con el tiempo he entendido que funcionan como núcleos simbólicos dentro del libro. «Huesos», por ejemplo, remite a lo esencial, a lo que queda cuando todo lo demás se ha despojado: una especie de verdad desnuda. «Placer» y «amor» están constantemente tensionados, porque en el poemario no aparecen como experiencias puras o idealizadas, sino como fuerzas intensas, a veces contradictorias, que incluso pueden rozar lo destructivo.
«IncendioK, en cambio, es el eje que articula todo. Es deseo, pero también desborde, transformación y pérdida de control. En ese sentido, más que palabras aisladas, siento que son imágenes simbólicas que mi escritura repite porque necesita volver a ellas, como si fueran una forma de nombrar aquello que no siempre logro decir de manera directa.
Si tuvieras que conversar con alguna poeta/escritora, ¿con quién sería?
Sin duda, con Sylvia Plath. Como periodista, me encantaría poder volver al pasado y entrevistarla. Hay muchas preguntas que me gustaría hacerle, y creo que hay muchísimo que podría aprender de su proceso creativo y de su estilo de escritura. Me parece una de las personas más interesantes de las que he escuchado.
¿Dónde podemos encontrar tu libro?
En estos momentos, como salió hace poco, pueden comprarlo directamente contactándose conmigo en Instagram o con la editorial. Muy pronto podrán encontrarlo por internet en Buscalibre y en las librerías La Inquieta Librería, Librería Ulises, Ohttps://www.instagram.com/magda_cuetodisea Libros y la Librería Universitaria, ubicadas en Santiago de Chile.




