Pimponeando con Emilia Aravena Díaz

Pimponeando con Emilia Aravena Díaz

image_print

 

Emilia, además de ser hija de una connotada escritora como Lorena Díaz Meza, es una niña que a su corta edad encontró una vocación preciosa: ilustrar. Lo más interesante es que desde los 5 años tiene una editorial Cabeza Hueca y que con sus ideas ha llegado lejos.

Hicimos un pimpón, un juego de palabras con ella, y esto fue lo que nos contestó:

—Nombre

—Emilia Aravena Díaz.

—Edad

—12 años.

—Sobrenombre

—Emi.

—¿A qué te dedicas?

—Me dedico a ilustrar.

—¿Desde cuando tienes la editorial?

—Desde los 5 años.

—¿Cuántos libros tienes en tu editorial?

—5 libros.

—¿Escritora favorita?

—María José Ferrada.

—¿Ilustrador favorito?

—Cometa Ludo.

—¿Quiénes te han apoyado cien por ciento en esta aventura?

—Mi familia, sobre todo mi mamá y mi papá.

—¿Qué quieres ser cuando grande?

—Profesora de artes en una universidad.

—Un mensaje a los niños que descubrieron ser escritores

—Que se lancen a la escritura o a la ilustración o que dejen volar su imaginación.

 

Francisca Gaete Trautmann
Francisca Gaete Trautmann
(Santiago, 1985) Periodista de la Universidad Gabriela Mistral. Ha trabajado para revistas, televisión y medios online. Ha seguido cursos de escritura creativa. Le encanta escribir, escuchar música. Vive en Santiago.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

COMPARTE ESTE POST:

Subscríbete

spot_imgspot_img

Popular

Fecha:

MÁS CONTENIDO:
Related

Tiempo Robado Editoras presenta el libro «Veinte años de intervención policial en La Legua»

  A través de artículos, testimonios y análisis, Veinte años...

«Revolución en Orión Cinco»: ciencia ficción, política y humor desde Chile al espacio

  La nueva novela gráfica de Claudio Alvarez y Gonzalo...

Crítica literaria «En las cenizas»: Un sincero relato de enfermedad y crisis

  Al narrador la vida le sonríe. Pronto se casará...

«El rondell de Seattle» poemario que remite a la cinta sonora de los de la generación X

  Por Citlali Ferrer   Siempre he creído que la música puede...