Por Maura Santis
No te entiendo…
No comprendo este sentimiento.
Lo razono, lo proceso,
y me abrumo.
Un momento.
Empecemos de nuevo.
No te entiendo.
A veces un “sí”, a veces un “no sé”.
Y por más que lo intento,
mi cabeza da vueltas en el ruedo
y me abrumo.
Un momento.
Empecemos de nuevo.
No te entiendo.
Lo intento, me concentro,
me da un mareo
y se me aprieta el pecho.
Un momento.
Empecemos de nuevo.
No te entiendo.
Sigo sin entenderte,
sin lograr comprenderte,
a pesar de que soy yo a quien no entiendes .
Pero sigo…
con la misma fe ciega,
como el primer día
en que pensé que llegaría a entenderte.





