Eliza Adonis: «Recordar, finalmente, es el objetivo de un souvenir»
Souvenir nace gracias a un taller donde su autora leyó Autobiografías con objetos, libro que ayudó a Eliza Adonis a inspirarse para la creación del suyo. Para ella los lugares y los recuerdos son esenciales para implantar ideas. En esta entrevista habla sobre eso, de cómo funcionan de este modo los objetos y la importancia de seguir existiendo. El libro fue editado bajo el sello de la editorial nacional Perras Palabras. Es un trabajo pulcro, que incorpora fotografías ideales para retratar el poemario. Te invitamos a leer la entrevista de Eliza Adonis.
¿Cómo nace el libro?
Este libro nace de un taller que tomé un verano del 2021, creo, o 2022. Estaba frustrada porque no me había adjudicado el fondo del libro con un poemario y tenía ganas de pasar página, escribir algo nuevo y distinto, algo más relajado. Quería escribir algo que no fuera un poema del modo en que lo había venido haciendo hasta ese momento, principalmente en verso. Entonces, participé de este taller en el que trabajamos la écfrasis y leímos algunos textos de un libro llamado Autobiografía con objetos. Al leerlo, quise escribir algo así, por lo que comencé a pensar en un modo de escribirlo sin copiar toda la idea. Hice algunos listados de objetos de mi vida que me parecían atractivos para abordar, por ejemplo, la caja de objetos de mi hijo (guardé la tarjeta con su nombre de la cuna del hospital, su pulsera identificatoria, su primer pelo, su ombligo, su primer chupete, etc.) y di con estos objetos de viajes o souvenirs.
La idea era hacer un poco lo que hizo Fernanda García Lao en Autobiografía con objetos, pero con estos souvenirs como objetos capaces de invocar un tiempo y espacio pasado.
¿Cuál es la importancia para ti los lugares, recuerdos, objetos como también instantes en de Souvenir?
Creo que esos lugares, recuerdos, tiempos contenidos en estos souvenirs son importantes en el contexto de las historias de amor que cuentan, historias que, como todas, nos dejan heridas en la memoria, pero también nos sacan sonrisas, a veces, al recordar.
Me parece importante comprender que, en mi caso al menos, no veo tan clara la frontera entre objeto y sujeto. Para mí los objetos funcionan como extensiones del ser y nos permiten interactuar de modo particular con la realidad.
Los objetos son tan relevantes en nuestra existencia, que siguen existiendo cuando hemos muerto y seguimos existiendo en ellos para nuestros seres queridos. Hay algo de nosotros en los objetos y algo de los objetos en nosotros.
La música en tu vida está muy presente, en especial en tu libro, cómo también el arte, ¿Por qué?
Crecí en un lugar muy aislado en pleno desierto de Atacama, suficientemente lejos de una ciudad como para sentir la necesidad de conectarme con el mundo. Sentía mucha curiosidad por conocer a otras personas (éramos pocos donde vivía y era todo bastante homogéneo), escribía cartas a personas que no conocía (me conseguía direcciones con la señora que atendía la oficina de correos), escuchaba música y leía como un modo de conectar con otros en un contexto de aislamiento, creo. De ese modo me di cuenta de que, más allá de la época y de la cultura, hay algo irreductible en todos los seres humanos. Aprendí mucho de la humanidad escuchando letras de canciones y leyendo, y aprendí mucho, de esa forma, de mí misma. Me sentí parte de una comunidad invisible, pero real.
Creo que el arte debe hacerte sentir parte de la comunidad, sentir que el otro no es tan distinto de ti. Eso es fundamental porque te humaniza y te ayuda a humanizar al resto. Creo que es peligroso sentirte fuera de algo, distinta, especial.
¿Por qué pusiste fotografías en tu libro?
Si bien es cierto que el recurso utilizado en los textos, la écfrasis, debería bastar para que el lector o la lectora pudiese imaginar cada souvenir, hice una edición personal de este libro, una caja que tenía un mapa, tres listados de souvenirs, los tres registros por separado y tres conjuntos de imágenes (retro, bien bonitas) de cada souvenir, como una especie de álbum. Al diseñar esta maqueta del libro, pensé que todos estos elementos debían disponerse por separado para que la persona tuviera una experiencia al abrir la caja y encontrarse con todas estas partes y armar un poco todo, como si la caja fuera un dispositivo para activar la memoria a través de cada uno de estos elementos. No sé si eso se logra rescatar en la versión convencional de Souvenir, pero ésa era mi idea en relación con las fotografías.
¿Cuál es la reflexión de este viaje que hiciste a través de Souvenir? ¿Cuál fue el motivo de escribirlo?
Más que una reflexión, el motivo de escribirlo fue, como lo dice cada parte del libro, el poder registrar no solo lo que una hace en un viaje, la anécdota, que es lo que creo que tendemos a relacionar a los viajes (donde fuiste, qué conociste, etc.), sino armar un registro de lo que sentí en cada uno de estos lugares, con cada una de las personas con las que viajé. Diría que Souvenir es eso, un registro emocional. Era importante para mí poder salvar del olvido lo que sentí por estas personas en esos viajes, en esos tiempos, es decir, recordar. Recordar, finalmente, es el objetivo de un souvenir.
¿Dónde podemos encontrar el libro?
En el sitio web de la editorial Perras Palabras También escribiendo un mensaje al Instagram de la editorial. Prontamente, además, dejaré algunos ejemplares en la librería de un amigo librero del Persa Bío Bío.